Un nombre escritural

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Introducción.

A fin de ser edificada de acuerdo con el patrón divino, la iglesia de Dios sobre la tierra debe ser llamada por un nombre designado por el Dios del cielo y que se encuentra en las páginas de su Palabra.

I. Por qué los nombres dados por los hombres son malos:

1. Son separatistas en carácter, pues han sido designados para nombrar a partidos peculiares, sectarios en sus propósitos y sus efectos, pues separan a creyentes unos de otros a causa del nombre peculiar que llevan cada uno y siendo antagónicos, por lo mismo al Espíritu de Cristo (Juan 17:20,21).

2. Son condenados en las Escrituras del Nuevo Testamento (1 Cor. 1:10-15).

3. Dados para honrar a alguna persona, tales como “luterano”, o para exaltar alguna ordenanza, como “bautista”, o para designar alguna manera especial del gobierno de la iglesia, como “metodista” o “presbiteriano”; robando de esta manera el honor que pertenece a Cristo.

4. Actúan como piedras de tropiezo para los pecadores, confundiéndoles y creando la impresión que Dios tiene muchas iglesias y que cualquier cosa es correcta si es hecha en el nombre de Cristo y, si cualquier cosa está bien, luego nada está bien.

II. ¿Cuál fue el nombre dado por Dios que se usó en los días del Nuevo Testamento?

1. Un nombre nuevo para designar al pueblo de Dios, dado por la autoridad divina (Isa. 62:2).

(1) Para ser llevado por Pablo (Hech. 9:15).

(2) No sería dado hasta que los gentiles hubiesen visto la justicia de Dios (Isa. 62:2).

(3) Cumplido en Antioquía de Siria (Hech. 11:26).

(a) “Fueron llamados” — “Chrematidzo” significa hablar como un oráculo, ser advertidos divinamente, ser llamados o nombrados por un origen divino. Por lo tanto, este nombre no fue dado a los discípulos como un oprobio.

(b) El nombre de Dios llamado sobre los gentiles (Hech. 15:17).

2. Aceptado por Pablo (Hech. 26:28,29).

3. Glorificad a Dios en este nombre (1 Pedro 4:1416). Un nombre digno (Sant. 2:7).

4. Los nombres empleados a la iglesia, en general: la iglesia de Dios (1 Cor 1:2). Iglesias de Cristo (Rom. 16:16).

(1) En sus diferentes fases es llamada:

(a) reino de Dios (Mat. 13:31,33,44,45).

(b) cuerpo de Cristo (Efes. 1:22,23; Col. 1:18).

(c) casa de Dios (1 Tim. 3:15, 16).

5. Nombres aplicados a los miembros individualmente:

(1) Cristianos (Hech. 11:26).

(2) Santos (Fil. 4:21).

(3) Discípulos (Hech. 16:1; 20:7).

(4) Hermanos (Col 1:2). Estos nombres son individuales y nunca se aplican en la Escritura a la iglesia. Por lo tanto, la iglesia no puede, escrituralmente, ser llamada “La Iglesia Cristiana”.

III. Por qué sólo el nombre que Dios ha dado debe usarse.

1. La iglesia es la esposa de Cristo y debe llevar su nombre (2 Cor. 11:2).

2. La iglesia es la familia de Dios y debe llevar su nombre (1 Tim. 3:15; Efes. 3:14,15).

3. Todo lo que hagamos debe ser hecho en el nombre de Cristo (Col. 3:17).

4. Es este el único nombre en el cual puede haber unidad. Entre los nombres inventados por los hombres la afirmación de que un nombre es tan bueno como otro
cualquiera, es cierto, pero no hay otro nombre tan grande como el nombre de Cristo (Efes. 1:20,21; Fil. 2:9,11).

5. La súplica de todos los líderes religiosos. Lutero: No os hagáis llamar luteranos. Wesley: Quería que por Dios todos los nombres partidarios fuesen olvidados. Campbell: Abandonad todos los nombres partidarios y llevad el nombre cristiano.

6. Es este el único nombre en que los hombres pueden ser salvos (Hech. 4:11,12).

7. Al nombre de Cristo toda rodilla debe doblarse (Fil. 2:9,11).

Conclusión:

Quienquiera que desee complacer al Señor no debe llevar un nombre desconocido para la palabra de Dios o pertenecer a una iglesia cuyo nombre no se encuentra en la Biblia.

Preguntas

1. ¿Cómo puede la iglesia identificarse por nombre?

2. Dé algunas razones de por qué los nombres dados por los hombres son pecaminosos.

3. ¿Cómo menoscaban los nombres humanos los “derechos divinos”?

4. Describa el nombre dado por Dios como fue profetizado por Isaías.

5. ¿Cuándo y dónde fue esta predicción cumplida?

6. ¿Quién iba a llevar el nombre de Cristo?

7. ¿Por qué escritores sagrados fue este nombre confirmado?

8. ¿Por qué debe el nombre “cristiano” ser llevado por los discípulos de Cristo?

9. Dé algunas razones por qué debe llevarse el nombre de Cristo.

10. Demuestre cómo el nombre de Cristo está sobre todo nombre.

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La identidad de la iglesia

Introducción.

La iglesia de Cristo no es únicamente singular en el hecho de su unidad sino también en su distinción y separación de cualquier institución sobre la tierra.

Construida sobre un patrón divino el cual no debe ser adulterado, no es humana en ninguna de sus características sino que está separada del mundo y de todas las organizaciones humanas en nombre, culto, doctrina, trabajo, y organización.

La adopción de nombres humanos, credos, prácticas u organización harían de la iglesia una denominación y traer sobre los que participarán en ello la reprobación de Dios. Es la obligación del cristiano mantener y preservar el carácter separado y distinto de la iglesia de Dios no sólo en mantenerse aparte de las instituciones de los hombres, sino también en proteger la pureza de su carácter de la contaminación con la impiedad y la mundanalidad.

I. Edificar conforme al modelo (Heb. 8:5).

1. Somos nosotros constructores juntamente con Dios (1 Cor. 3:8,9).

2. Debemos seguir el diseño de Dios, el patrón que ha sido revelado:

(1) Las enseñanzas de Cristo y sus apóstoles (Mat. 28:18-20). Las cosas que recibimos para ser nuestra guía (Fil. 4:9).

(2) Los ejemplos de las iglesias en los días del Nuevo Testamento (1 Tes. 1:6,9).

3. Dios se rehusará a reconocer las cosas hechas por planes humanos (Mat. 15:13; 7:21-23; Sal. 127:1).

II. Midiendo la iglesia con normas humanas:

1. Varias razones se ofrecen para justificar la existencia de esfuerzos sectarios en la religión: “haciendo algún bien”; “hay buena gente en ellas”; “enseñan algo de la verdad”; “asociación agradable”, etc. Todo esto puede decirse de todas las organizaciones fraternales y de otras muchas instituciones humanas.

2. Tales pretensiones al reconocimiento divino son:

(1) Deshonrosas para Dios. Reducen la voluntad de Dios a un nivel humano (Isa. 55:8,9).

(2) Irrespetuosas hacia la palabra de Dios. No hay justificación en enseñar parte de la verdad y no aceptar la otra parte.

(3) Engañosas para los hombres no preparados, tratando de satisfacerles con los esfuerzos no escriturales que Dios no reconoce.

III. La iglesia medida con la norma divina:

1. La palabra de Dios es la caña de medir (Apoc. 11:1). Con ella será medido el templo. Cuando la palabra de Dios es la guía, la casa está edificada sobre la roca y se mantendrá. (Mat. 7:14-27). Nuestros esfuerzos serán juzgados por la palabra de Dios revelada por Cristo (Juan 12:47-49).

2. Compare la iglesia a la cual usted pertenece con la iglesia descrita en el Nuevo Testamento, en los siguientes puntos:

(1) Nombre. ¿Puede usted encontrar al nombre que lleva en el Nuevo Testamento?

(2) Culto. ¿Está usted siguiendo las doctrinas de los hombres? (Mat. 15:7,9).

(3) Doctrina. ¿Enseña usted únicamente lo que Cristo y los apóstoles enseñaron? (Gál. 1:6-11).

(4) Organización. ¿Está usted tratando de servir a Cristo por medio de organizaciones humanas?

(5) Misión. ¿Está limitada la obra de la iglesia a su misión divina?

(6) Carácter. ¿Demanda la iglesia pureza de vida y de carácter?

IV. Perdiendo el reconocimiento divino:

1. La iglesia es la casa o familia de Dios: un pueblo apartado para la posesión única de Dios (1 Pedro 2:5-9).

2. Peculiaridad y singularidad deben ser mantenidas, a fin de ser reconocidas y aprobadas por el Señor (Tito 2:1114).

3. Como buenos soldados, no deben comprometerse en los asuntos de este mundo (2 Tim. 2:4). La iglesia no debe estar sujeta a propósitos políticos, económicos o sociales.

4. Corromper el plan de Dios en cualquier punto, es perder la identidad.

(1) El ejemplo de la iglesia de Efeso (Apoc. 1:20).

El candelero representa la identidad de la iglesia. El reconocimiento divino a punto de ser retirado.
5. El no estar identificado con el Señor y con su pueblo es fatal en el día postrero (Mat. 7:22,23).

Conclusión:

Debemos luchar legalmente si hemos de recibir una corona (2 Tim. 2:5). Hagamos, entonces, la obra del Señor conforme a su voluntad.

Preguntas

1. ¿Cómo debe ser edificada la iglesia?

2. Al identificar la iglesia, ¿qué patrón de enseñanza, autoridad y ejemplos debe seguirse?

3. Cite algunas razones falaces que se dan para justificar la existencia de las denominaciones.

4. Ahora, demuestre cómo tales pretensiones son deshonrosas e irrespetuosas para la palabra de Dios y extravían a los indoctos.

5. ¿Cuál es la norma divina para medir?

6. ¿En qué cosas debe uno comparar la iglesia a la cual pertenece a fin de estar seguro de encontrar la iglesia verdadera?

7. ¿Qué cosa es la iglesia?

8. ¿Qué debe conservarse para retener la peculiaridad del pueblo de Dios, la iglesia?

9. ¿Cuál debe ser la actitud de los cristianos hacia los compromisos mundanos?

10. Señale algunas maneras de perder toda pretensión para identificarse como iglesia del Nuevo Testamento.

SALMO 1

SALMO1

LOS JUSTOS Y LOS MALVADOS CONTRASTADOS

Salmos 1: 1

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,Ni estuvo en camino de pecadores,Ni en silla de escarnecedores se ha sentado“.

La palabra “bendito” puede leerse como “feliz”; y las tres palabras que se refieren a los injustos son sinónimos, todos ellos con el mismo significado básico, es decir, las personas que no aman y sirven a Dios.

Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, la Santa Biblia reconoce solo dos clases de personas: las mismas dos clases que se identifican en este versículo, es decir, los siervos de Dios y los enemigos de Dios.

En el Nuevo Testamento, especialmente esta doble clasificación de toda la humanidad aparece muchas veces, como en las ovejas y las cabras, las vírgenes sabias y necias, los constructores sobre la roca y los constructores sobre la arena, el siervo fiel y el siervo malo. , los de la derecha y los de la izquierda, el trigo y la cizaña, el trigo y la paja, hacedores de bienes y hacedores del mal, el árbol fructífero y el árbol infructuoso, etc.

Sólo en la parábola del sembrador de Jesús aparecen varias clases del suelo estéril, pero incluso allí las dos simples divisiones de los oyentes infructuosos y fructíferos de la Palabra de Dios son claramente visibles.

Observe también que el hombre feliz se describe negativamente como alguien que no hace ciertas cosas. Nada podría estar más lejos de la verdad de Dios que la noción de que solo las declaraciones positivas son suficientes. Incluso en el Sermón del Monte de Jesús, no hay nada menos que diez mandamientos negativos solo en Mateo 6. Sin ninguna duda, servir a Dios se identifica eternamente con no hacer muchas cosas.

Otra revelación interesante de este versículo es la característica de la iniquidad de que es capaz de ejercer un poder cada vez más fuerte sobre cualquier persona que consienta la menor tolerancia de ella. Caminar en el consejo de los malvados es pronto seguido por interponerse en el camino de los pecadores, y eso lleva a sentarse en el asiento de los burladores.

Alexander Pope en su Ensayo sobre el hombre, línea 217, describió así esta característica del mal:

“El vicio es un monstruo de tan horrible semblante, que basta con verlo para que lo aborrezcamos. Pero, viéndolo a menudo y familiarizándonos con su rostro, primero lo toleramos, después lo compadecemos y finalmente lo abrazamos”.

Verso 2
Sino que en la ley de Jehová está su delicia,Y en su ley medita de día y de noche.“.

En último análisis, es lo que los hombres desean en sus corazones lo que determina el destino. “Como un hombre piensa en su corazón, así es él” (Proverbios 23: 7).

Los hombres que realmente no desean la gloria de Dios y el triunfo final de la verdad y la rectitud, por supuesto, nunca alcanzarán ningún estado de ser aceptables por Dios.

“Medita día y noche …” Esta marca de cualquier sirviente de Dios es precisamente la razón por la cual es tan difícil para los hombres ser salvados, y la razón principal por la cual la mayoría de la humanidad, como Nuestro Señor declaró, nunca entrará en el puerta angosta, ni viajará por el camino angosto, sino que recorrerá el camino ancho hacia la destrucción (Mateo 7: 13-14).

¿Cómo puede cualquier persona meditar sobre la palabra de Dios “día y noche”? Es una imposibilidad manifiesta para alguien que pasa cinco veces más tiempo cada día leyendo el periódico actual mientras pasa leyendo la Biblia, que pasa diez veces más tiempo viendo competiciones deportivas en televisión que en la adoración a Dios, o quién piensa en cosas mundanas y temporales quince horas al día y piensa en Dios y las cosas espirituales en menos de diez minutos al día, para seguir el patrón que se ve aquí.

Satanás está haciendo tanto ruido con todos sus dispositivos desplegados en todas las direcciones, gritando y gritando por nuestra atención, que se vuelve cada vez más difícil enfocar nuestras mentes en el Creador y nuestra obligación de amarlo y servirlo.

Verso 3
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;Y todo lo que hace, prosperará.“.

Las tres primeras líneas aquí son un símil que compara a una persona justa con un árbol frutal plantado favorablemente, el alimento constante es suministrado por las corrientes de agua; y así como el secado de esas corrientes destruiría cualquier árbol, la lección para los hombres es que cualquier cese de la lectura, el oído y la meditación en la Palabra de Dios disminuirá o destruirá la fecundidad cristiana.

Aquí radica la absoluta necesidad de asistir al culto público regular por parte de cualquier persona que desee el último galardón: “¡Bien hecho, buen siervo y fiel”!

“Todo lo que él haga prosperará”. Ha sido cierto en todas las épocas y es cierto hoy que la honestidad, la sobriedad, la virtud, la diligencia, la veracidad y la fidelidad son cualidades humanas ansiosamente buscadas y recompensadas en los negocios del mundo, que son casi exclusivamente los rasgos del pueblo de Dios; y aunque ciertamente debe haber excepciones a esta regla general, es sin embargo la verdad.

Verso 4
No así los malos,Que son como el tamo que arrebata el viento“.

El símil de la paja se encuentra a menudo en la Biblia y se extrae del viejo método de trillar el grano, la paja que no tiene valor fue arrastrada por el viento o quemada. El uso de esta misma figura en el Nuevo Testamento comienza con la declaración de Juan el Bautista con respecto a Jesucristo, que dice: “Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará” (Mateo 3:12).

Verso 5

“Los impíos no se pararán”. No solo los malvados serán incapaces de permanecer en el juicio del Último Día, sino que también serán incapaces de mantenerse como miembros estables de los hijos creyentes de Dios a través de Cristo. Aquí está la explicación de por qué tantos se apartan de su fe y “abandonan” las congregaciones establecidas de los fieles.

Verso 6
Porque Jehová conoce el camino de los justos;Mas la senda de los malos perecerá“.

Aquí no se afirma que los malvados no prosperarán, porque es una triste verdad que a menudo prosperen; pero su destrucción total final está certificada en cada página de la Biblia.

Llegará un momento en que Dios con justa ira se levantará y expulsará al mal de su universo; y todos los que se han entregado a la iniquidad participarán de la destrucción que caracterizará a ese Día.

La unidad, una obligación individual

La FELICIDAD no es un punto de llegada,sino un VIAJE (1)

I. Esforzándose para mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz: (Efes. 4:3).

El esfuerzo demanda lucha positiva de parte de cada cristiano para contribuir hacia la unidad. La paz es un requisito esencial de la unidad. No obstante, la paz no debe comprarse sacrificando o comprometiendo la verdad con el pecado. (Mat. 10:34).

II. La importancia de la unidad se ve en lo que depende de ella:

1. Un llamamiento pleno y libre para la unidad no puede hacerse al mundo denominacional cuando la división existe dentro de la iglesia. Entonces, la consecuencia de nuestro llamamiento a la unidad depende de nuestro mantenimiento de la unidad.

2. La fuerza e influencia de la iglesia contra las falsas doctrinas y el pecado se destruye por la falta de paz y unidad en la iglesia.

3. El cumplimiento exitoso de la misión de la iglesia depende en gran parte de la cooperación. La división hace la cooperación imposible y roba a la iglesia de la fuerza necesaria para cumplir su misión.

4. Más aun: la aceptación del culto cristiano depende de que los miembros de la iglesia mantengan la actitud correcta los unos para los otros.

III. Cosas que destruyen la unidad en la iglesia:

1. Egoísmo (Fil. 2:3-5). Esta actitud acusa una falta de amor por Cristo y su causa; un deseo impío de hacer nuestra voluntad; una falta de reconocer los derechos de los demás.

2. Enseñanza especulativa y caprichosa (Tito 2:7; 3:9-11; 2 Tim. 2:14,23,24; 2 Pedro 1:16-2:2).

3. Lenguas sin control (Sant. 3:5-12).

4. Puntillosidad o propensión a la ira. El amor no permitirá una disposición como esta. (1 Cor. 13:5).

IV. Medios para promover la unidad:

1. Generosidad, abnegación, voluntad de aceptar la responsabilidad en asuntos de juicio (Fil. 2:3-5; Rom. 12: 35, 16, 19).

2. Unidad en la fe y la enseñanza. “Habléis todos una misma cosa” (1 Cor. 1:10).

3. Estar en paz con todos los hombres en todo lo que sea posible (Rom. 12:18-21). Rehusar a compartir los agravios de otros.

4. Las características de amor vigorizarán la unidad (1 Cor. 13:4-7).

5. Un genuino amor hacia Cristo y su iglesia; impidiendo la división en el cuerpo de Cristo (1 Cor. 1:10). “Que no haya divisiones entre vosotros”.

Conclusión:

Para preservar y promover la unidad: practíquese lo que enseña 1 Cor. 1:10:

1. Hablar las mismas cosas.

2. No permitir divisiones “entre vosotros”.

3. Estar perfectamente unidos en la misma mente y parecer.

Preguntas

1. Defina la palabra “esfuerzo”. ¿Que deben hacer todos los cristianos? 2

. ¿Cuál es el precio que se paga algunas veces por la paz? 3

. ¿Cómo estorba la división “interior” al llamamiento de la iglesia a la unidad?

4. ¿Cómo estorba la división a la cooperación de los miembros?

5. ¿Cuál debe ser la actitud de los miembros de la iglesia hacia cada uno si el culto ha de ser aceptable?

6. Mencione algunas cosas que destruyen la unidad de la iglesia.

7. ¿Cómo puede ser promovida la unidad?

8. Dése un sumario de la lección.

9. ¿Cómo puede la cooperación individual promover la unidad de la iglesia?

10. ¿Cuáles son las tres reglas de 1 Cor. 1:10 para la promoción y la preservación de la unidad?

El plan de Dios para la unidad

Os+ruego+pues,+hermanos,+por+el+nombre+de+nuestro+Señor+Jesucristo,+que+habléis+todos+una+misma+cosa,+y+que+no+haya+entre+vosotros+disensiones,+antes+seáis+perfectamente+unidos+en+una

I. “Para que ellos sean uno en nosotros” (Juan 17:20,21).

Los creyentes deben estar unidos en Cristo. Cualquier intento de obtener la unidad fuera de la iglesia, es un fracaso.

II. “Habléis todos una misma cosa” (1 Cor 1:10).

1. La palabra de Dios es la única base de la unidad. La unidad sobre cualesquiera otra base que no sea la verdad es un fracaso.

2. El reconocimiento de la autoridad correcta en los asuntos religiosos es una necesidad. Las enseñanzas de Cristo y sus apóstoles constituyen la norma para pronunciar el juicio de autoridad (Gál. 1:6,10).

III. La norma divina de la unidad (Efes. 4:4,6).

1. Un Dios: unidad en el culto.

2. Un Señor Jesucristo: unidad en la autoridad.

3. Una fe: unidad en el mensaje.

4. Un bautismo: unidad en la práctica.

5. Un cuerpo: unidad en la organización.

6. Una esperanza: unidad en el deseo.

7. Un Espíritu: unidad en la vida. Estas siete unidades constituyen la única base sobre la cual la unidad es posible desde el punto de vista humano así como también la única base sobre la cual es aceptable a Dios desde el punto de vista divino.

IV. Adulteraciones denominacionales del plan divino:

1. El denominacionalismo en la hora actual ilustra la primera corrupción. Se describe como el llamamiento a la unión espiritual en una división orgánica. Basado todo en conclusiones absurdas de que “una iglesia es tan buena como otra cualquiera”, “ellas son caminos diferentes que conducen al mismo lugar”, o “todos estamos tratando de llegar al mismo sitio”, etc. Todas estas afirmaciones son maliciosas e ilógicas y, además, el plan que sugieren está en desacuerdo directo con el plan de Dios.

Hágase una comparación de este plan con el que se ha mencionado antes.

(1) Este plan está basado sobre las condiciones esenciales siguientes:

(a) un Dios;

(b) un Cristo;

(c) un Espíritu;

(d) una esperanza.

(2) Pero rechaza otras condiciones esenciales en el plan divino, a saber:

(a) Una fe (no cualquiera fe).

(b) Un bautismo (no tres modos).

(c) Un cuerpo (no 200 iglesias).

Nadie tiene más derecho para anular el plan de Dios para la unidad sobre la fe y el bautismo o la organización, que adorar a más de un Dios. Todos estos son elementos esenciales del plan divino.

2. Otro plan ofrecido por las denominaciones se describe así: “unión orgánica y división espiritual”.

Este plan va un paso más adelante del que hemos citado más arriba y concede que debe haber una iglesia solamente, pero insistiendo, sin embargo, que la libertad de creencia y práctica debe permitirse. El alcance de este segundo plan queda ilustrado por los “avivamiento de unión”.

Tales avivamientos entre ellos mismos admiten que los nombres denominacionales, credos, organizaciones, doctrinas y prácticas, de hecho estorban la salvación de las almas.

Todos estos razonamientos provisionalmente están descontinuados durante el “avivamiento de unión” con el fin de alcanzar a mayor número de gentes. Esto debería hacerse permanente y cuando todas esas características facciosas hayan sido olvidadas y la divina plataforma para la unidad se haya adoptado Dios será complacido y muchas almas más serán salvas por la verdad.

Preguntas

1. ¿Cuál fue la oración de Cristo por su pueblo? ¿Por todos?

2. ¿Qué deben hablar todos y cuál es la norma?

3. Señale el plan divino de la unidad y memorice las “siete unidades”.

4. ¿Cómo adulteran las denominaciones el plan divino?

(1) Señale ejemplos específicos.

(2) En su celo, ¿cuál es la base de la unidad? ¿cuales sus cuatro puntos esenciales?

(3) ¿Cuáles tres puntos esenciales omiten?

5. ¿Qué hay de erróneo en la idea de una “unión orgánica y división espiritual”?

6. ¿De qué manera muestran los “Avivamientos de unión” que el denominacionalismo es un grave error?

7. ¿Qué se hace un lado siempre en los “avivamientos de unión?”

El pecado de la división

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I. Dios aborrece a quien la causa:

Prov. 6:19. “El testigo falso que habla mentira, y el que siembra la discordia entre los hermanos”.

II. Las facciones y sectas clasificadas como obras de la carne:

1. Gál. 5:19-20. “Y manifiestas son las obras de la carne que son: enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones herejías”.

2. Rom. 2:8. “Pero ira y enojo a los que son facciosos y no obedecen a la verdad”.

3. Sant. 3:13, 18. Los celos y contenciones pertenecen a la sabiduría terrenal y son seguidas de toda obra perversa.

4. 2 Pedro 2:1,2. Los falsos maestros con sus herejías destructivas traen una rápida destrucción y son causa de que la verdad sea blasfemada.

5. 1 Cor. 11:17,18, “no os congregáis para lo mejor sino para lo peor … porque cuando os reunís como iglesia hay entre vosotros divisiones”.

III. La iglesia instruida para “marcar” y “evitar” a los que causan división:

1. Rom. 16:17,18. Apartarse de ellos, porque ellos no sirven al Señor Jesucristo.

2. 2 Juan 9-11. Saludar y recibir a una persona así, es compartir de sus malas obras.

3. Tito 3:10,11. Primero amonestar, luego rehusar el compañerismo.

IV. La división destruye y derrota el propósito de la iglesia:

1. Luc. 11:17. Dividida contra sí misma (como el denominacionalismo presenta a la iglesia) no puede permanecer.

2. Heb. 12:28. La iglesia de Cristo es un reino que no puede ser removido.

V. La unidad y las obligaciones individuales del Cristiano:

1. Efes. 4:3. Dad importancia y guardad la unidad de Espíritu.

2. Fil. 2:3. No haciendo nada faccioso.

VI. Cómo se puede evitar la división:

1. Tito 2:7. Por la sana doctrina y una conducta limpia.

2. Tito 1:9. Por ser los ancianos retenedores de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, exhortando con doctrina pura y convenciendo a los que contradicen.

3. Tito 3:9,11. Por evitar cuestiones necias y desechando a los que causen divisiones.

4. 2 Tim. 2:14-18. Por usar bien la palabra de Dios, rehusando contender sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, y evitando profanas y vanas palabrerías.

5. 2 Tim. 2:23-25. Por rehusar cuestiones necias e insensatas, pero tratando con mansedumbre y resignación con todos.

6. 1 Pedro 2:4,7,11. Por mostrar el amor y la hospitalidad hacia todos, pero hablando como hablan las palabras de Dios.

7. 2 Pedro 1:16 al 2:2. Por rehusar enseñar las “profecías” que vienen de la mente humana.

8. 1 Cor. 1:1-10. Por limitarnos a la enseñanza de las materias de la fe para poder hablar todos la misma cosa.

Preguntas

1. ¿Cuál es la actitud de Dios ante la discordia?

2. ¿En qué catálogo de pecados están clasificadas las divisiones y facciones?

3. ¿Cómo deben ser tratados los que hacen división?

4. ¿Qué acontecerá si son animados en ese trabajo? (2 Juan 8-11).

5. ¿Cómo describe el Señor Jesús los males efectos de la división?

6. ¿Hasta qué punto está obligado uno a guardar la unidad del Espíritu?

7. ¿Cómo podrá la sana palabra crear la unidad?

8. ¿Cómo deben ser tratadas las cuestiones necias?

9. ¿En qué forma promueve la división las interpretaciones privadas?

10. ¿Cómo mantendrá la unidad el “hablar las mismas cosas”?

El carácter no-denominacional de la iglesia

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I. No-denominacional en su alcance.

1. La palabra “iglesia” quiere decir “los llamados”

La iglesia incluye, por lo tanto, a todos los que han sido llamados al servicio de Dios y no puede ser correctamente usado el término en el sentido denominacional. La palabra “denominación” sugiere una fracción o parte del todo, la iglesia de Dios no puede ser parte o fracción de ninguna cosa.

2. En su alcance la iglesia de Dios incluye a todos los salvos.

(1) Dios es el que añade (Hechos 2:41-47).

(2) Aquellos que componen la iglesia están inscritos en el cielo: no se ha cometido error en su inscripción (Hebreos 12:22-23). La iglesia de Dios incluye a toda persona salva en la tierra; no existe denominación alguna que diga que incluya a toda persona salva.

II. La iglesia universal siempre se nombra en singular:

1. Mat. 16:18. “Mi iglesia”.

2. Mat. 3:2. “El reino de los cielos”.

3. Efes. 1: 22,23. “La iglesia, la cual es su cuerpo”.

III. Su carácter singular está enfatizado en todos los cuadros bíblicos:

1. Es llamado “el cuerpo” (Efes. 1:22-23; Col. 1:18).

(1) “El cuerpo” (Rom. 12:4,5; 1 Cor. 12:20; Efes. 4:4).

(2) Muchos miembros y no debe haber desavenencia (1 Cor. 12:20,25).

(3) Una cabeza: Cristo (Efes. 1:21-23).

2. “El reino”. (Mat. 13:31,33,44,45; Col. 1:13).

(1) Debe estar unido (Luc. 11:17).

(2) Bajo la autoridad de Cristo como rey (Luc. 23:1,3; Juan 18:37).

3. La familia (Hebreos 3:6; Efes. 2:19; 3:15).

(1) Todos los hijos de Dios están en la familia de Dios.

(2) Dios tiene sólo una familia.

(3) Esa familia es la iglesia.

(4) Por lo tanto, todos los hijos de Dios están en la iglesia.

4. “La esposa de Cristo” (Efes. 5:22,32). Hay sólo un esposo, Cristo. Hay sólo una esposa, la iglesia.

IV. Para preservar su carácter no-denominacional la iglesia debe tener:

1. Ningún nombre denominacional (1 Cor. 1:12,15; Col. 3:17; Hech. 4:11,12).

2. Ningún credo denominacional, no reconociendo otra autoridad sino la de Cristo (Mat. 28:18-20). Bajo la ley de Cristo solamente (1 Cor. 9:21; Gál. 6:2).

3. Ninguna organización denominacional. Solamente la iglesia local con sus ancianos, diáconos y evangelistas. La única organización de los días del Nuevo Testamento (Fil. 1:1; Hech. 14:23; Tito 1:5).

4. Un culto no adulterado; siguiendo el plan del Nuevo Testamento (Fil. 4:9; Hebreos 8:5; Juan 4:24; Juan 1:17).

5. Ninguna alianza comprometedora. La iglesia no debe perder su identidad en ningún movimiento y debe permanecer libre de influencias políticas y económicas (Fil. 2:12,16; 2 Cor. 6:14,18).

6. Ningunas condiciones denominacionales para su membresía. Debe enseñar solamente a las gentes lo que se ordena en el Nuevo Testamento (Mar. 16:15,16; Hech. 2:41).

Conclusión.

La única explicación de la existencia de las denominaciones en el mundo en el día de hoy es:

(1) Menosprecio de la autoridad de Cristo, y (2) la corrupción del plan de Dios respecto de la obra y del culto.

Preguntas

1. Defina la palabra “iglesia”.

2. Entonces muestre que ésta es necesariamente “no-denominacional”.

3. Demuestre que la iglesia incluye a todos los salvos. ¿Es esto cierto de cualquier denominación?

4. ¿Cómo ha sido expresada la idea universal de la iglesia?

5. Enumere algunas características peculiares de la iglesia.

6. ¿Qué cosas son sugeridas por los términos “cuerpo”, “reino”, “familia de Dios” y “la esposa y el esposo”?

7. ¿Cómo se puede asegurar el cristianismo no denominacional?

8. ¿A expensas de qué existen ahora las denominaciones?

9. ¿Qué es lo que los líderes denominacionales rechazan?

10. ¿Cómo adulteran las denominaciones el Nuevo Testamento?

La importancia de la unidad

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I. Cristo oró por la unidad (Juan 17:20,21).

1. El alcance de la oración: “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos”. Todos los creyentes se incluyen en esta oración.

2. Su objeto: “para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros”.

3. Su efecto final: “para que el mundo crea que tú me enviaste”.

4. Implicación: que la división religiosa y el denominacionalismo produce infidelidad y que la unidad de los creyentes es el arma más efectiva contra la infidelidad y el ateísmo.

5. Aplicación: Que nadie dé gracias a Dios porque hay muchos grupos religiosos, a menos que dicha persona se halle agradecida porque la oración de Cristo sobre la unidad no ha sido contestada. Quienes respetan la voluntad del Señor deben promover la unidad y rechazar el fomento del sectarismo o la división de cualquier clase entre los creyentes en Cristo.

II. La unidad demandada por Pablo en Corinto (1 Cor. 1:10).

1. La condición: “Por que he sido informado … que hay entre vosotros contiendas” (v. 11). “Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo” (v. 12). Compárese este cuadro con el mundo religioso de hoy.

2. La demanda: “Que no haya divisiones entre vosotros”.

(1) El Señor no reconoce causa alguna de división excepto el menosprecio de la verdad. La paz no debe ser comprada a expensas de la verdad, sacrificada o comprometida (Mat. 10::34-39).

3. La autoridad: “Por el nombre de nuestro Señor Jesucristo”.

4. El método: “Que habléis todos la misma cosa”.

5. El fruto: “Que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer”.

6. Argumentos contra las sectas y divisiones:

(1) La división es carnal (1 Cor. 3:1-3).

(2) La división destruye el templo de Dios (1 Cor. 3:16,17).

(3) Cristo no está dividido (1 Cor. 1:16).

(4) Llevando otros nombres mientras tratamos de servir a Cristo le deshonra a El (1 Cor. 1:13,14).

7. La misma unidad que fue demandada a los corintios es demandada de nosotros hoy en día. La división es aún errónea y un deshonor para Cristo.

Conclusión:

De estos dos pasajes concluimos:

(1) Que quienes fomentan y promueven el denominacionalismo y las divisiones religiosas estorban el cumplimiento de la oración del Señor y

(2) que la división y el sectarismo deshonran al Señor.

Preguntas

1. ¿Por qué cosa oró Jesús tan fervientemente?

2. ¿Cuál es el alcance de la unidad por la que El oró?

3. Dénse la implicación y aplicación de su oración por la unidad.

4. ¿Cuál es la petición común que se incluye en la oración de los líderes denominacionales?

5. ¿Qué mandó Pablo y exhortó que hicieran los corintios?

6. ¿Cual es la fuerza de la palabra “os ruego”?

7. ¿Quién autorizó la unidad entre los creyentes en Cristo?

8. ¿Cómo puede la unidad asegurarse y mantenerse?

9. Señale el argumento de Pablo contra las sectas y divisiones.

10. ¿Cómo anula la división la oración del Señor?

Los evangelistas en la iglesia de Cristo

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I. Uso del término.

Significado: “Proclamador de buenas nuevas”.

1. En referencia a un trabajo definido (Efes. 4:11).

2. Felipe designado como evangelista (Hech. 21:8).

3. Timoteo exhortado a hacer la obra de evangelista (2 Tim. 4:5).

II. La obra del evangelista:

1. El trabajo de Felipe:

(1) Proclamar a Cristo (Hech 8:5,35). Obrando milagros para confirmar la palabra (8:6-8; Heb. 2:4). Predicó dondequiera que hubo oportunidad (Hech. 8:40).

(2) Bautizando a los creyentes (Hech. 8:12,38).

(3) “Redarguye, reprende, exhorta” (2 Tim. 4:12).

(4) Organización completa de las congregaciones (Tito 1:5).

(5) Doctrinando a la iglesia (Tito 1:13; 2:1,5).

(6) Perpetuando el evangelio entregándolo a otros que lo enseñarán fielmente (2 Tim. 2:2).

(7) Que da todo su tiempo al Señor en su obra (2 Tim. 4:2; 1 Tim. 4:13-16; 2 Tim. 2:4,5).

(8) Que advierte contra los males de la apostasía (1 Tim. 4:1-6).

(9) Protege a la iglesia contra los falsos maestros (1 Tim. 1:3)

(10) Ayuda a la edificación de las iglesias locales:

(a) Timoteo se quedó en Efeso (1 Tim. 1:3).

(b) Tito se dejó en Creta (Tito 1:5).

(11) En resumen, el trabajo de un evangelista comprendió:

(a) Predicar la Palabra (2 Tim. 4:2).

(b) Guardar la fe (1 Tim 6:20,21).

(c) “Usar bien la palabra de verdad”, esto es, aplicarla a todas las gentes como lo requieran las circunstancias (2 Tim. 2:15) a fin de que todos puedan ser salvos.

III. Cualidades de un evangelista:

1. “Guárdate puro” (1 Tim. 5:22).

2. “Amable, apto para enseñar, sufrido” (2 Tim. 2:2226).

3. Diligente (2 Tim. 2:15,16).

4. Firme en la fe, leal a la verdad, rehusando doctrinas falsas y especulativas, sin contemporizar con quienes las enseñan (1 Tim. 6:3-11; 4:1,6; 2 Tim 3:14-17; 4:1-5).

5. Un ejemplo a lo creyentes (1 Tim. 4:12).

6. Cuidadoso de sí mismo y de lo que enseña (1 Tim. 4:16).

Conclusión.

Los evangelistas hoy día, a saber, quienes han tomado a su cargo la extensión del evangelio por medio de la predicación pública y la enseñanza, deben luchar por adaptarse a los requerimientos del Nuevo Testamento tan perfectamente como sea posible.

La palabra de Dios ya confirmada y existente en forma escrita la tenemos a nuestro alcance para apelar a sus evidencias y mostrar así que estamos predicando o enseñando la verdad.

Los milagros no son ya necesarios para el propósito con que fueron usados en los días del Nuevo Testamento.

Preguntas

1. Defina la palabra “evangelista”.

2. Dé algunos ejemplos.

3. Señale el trabajo de un evangelista.

(1) ¿Qué hizo Felipe en su trabajo de evangelización?
(2) ¿Cómo instruyó Pablo a Timoteo y a Tito?

(3) Dé un sumario del trabajo de un evangelista.

(4) Enumere algunas de las cualidades de un evangelista.

(5) ¿Qué tan cuidadosos deben ser los evangelistas en su conducta?

(6) ¿Debe el evangelista estar bajo la supervisión de la iglesia de la comunidad donde reside?

(7) ¿Debe él estar sujeto a los ancianos de la iglesia?

(8) Si el evangelista no se identifica con alguna congregación, ¿tiene derecho a esperar sostenimiento?

Los diáconos en la iglesia de Cristo

 

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I. El significado del término:

1. En general. “Diácono” significa dependiente, sirviente, ministro. Se deriva de la voz griega “diako” que quiere decir correr o apresurarse.

La idea radical de la palabra “diácono” es servicio activo. En este sentido general incluye: (1) Evangelistas (Efes. 6:21; Col. 1:7; 1 Tim. 4:6).

(2) Cada uno y todos los siervos fieles de Cristo (Juan 11:26).

2. Especialmente. De la asociación de la palabra con el oficio y trabajo de los ancianos u obispos, es evidente que la palabra “diácono” se usa también en un sentido oficial.

(1) Fil. 1:1. Aquí los obispos y los diáconos se distinguen de los santos en general.

(2) 1 Tim. 3:8-13. Asociación de un grupo especialmente calificado con los ancianos en este pasaje indica un oficio regularmente constituido o establecido.

II. Su posición y trabajo como se ve de:

1. El significado de la palabra “ayudador” “ministro.” En contraste con la palabra obispo, que significa “superintendente,” el diácono es un ayudante o siervo de la iglesia, bajo la supervisión y como ayudante de los obispos de la iglesia.

2. Hechos 6:16. De este pasaje observamos:

(1) Estos hombres fueron seleccionados para relevar a los apóstoles de sus deberes seculares y responsabilidades, a fin de que ellos pudieran dedicarse más plenamente a las materias espirituales.
(2) Estos hombres fueron elegidos por la congregación y nombrados por los apóstoles.

(3) La consumación del trabajo para el cual fueron elegidos constituyó la medida plena de su responsabilidad especial.

III. Sus cualidades:

1. 1 Tim. 3:8-13. (1) Gravedad.

(2) Sin doblez.

(3) No dados a mucho vino.

(4) No codiciosos de ganancia deshonesta.

(5) Manteniendo la fe en una conciencia pura.

(6) Probados.

(7) Marido de una mujer.

(8) Gobernando a sus hijos y sus hogares bien.

2. Hech. 6:1-6.

(1) “Un hombre de buena reputación” dentro y fuera de la iglesia.

(2) “Lleno del Espíritu Santo”. Llevando buenos frutos en la vida (Gál. 5:22-24).

(3) “Lleno de sabiduría.” Hombre prudente y de sano juicio.

Conclusión:

En general, un diácono debe el mismo servicio al Señor y lleva la misma responsabilidad que todo cristiano. El, sin embargo, es uno sobre quien descansa una responsabilidad especial. La iglesia, al igual que todas las instituciones en este mundo, necesita de líderes. Hombres sobre quienes pueda descansar una responsabilidad especial sin que ellos se achiquen para evadirla, sino que muestren un grado sobresaliente en las cualidades que constituyen el carácter cristiano real.

Preguntas

1. Dése el significado general de “diácono”.

2. ¿A qué ha sido limitado finalmente el término?

3. ¿Cómo habló Pablo a la iglesia de Filipos (Fil. 1:1)?

4. Contraste el significado de las palabras “diácono” y “anciano”.

5. ¿Cuál es el trabajo de los diáconos a la luz de Hech. 6:1-6?

6. ¿Fue su trabajo de orden espiritual o temporal?

7. Enumere las cualidades de los diáconos.

8. Especifique las marcas negativas de estos requisitos.

9. Especifique las marcas positivas de estos requisitos.

10. Haga distinción entre los diáconos y los demás miembros de la congregación.