OTROS

La pureza de la iglesia

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I. La iglesia de los días del Nuevo Testamento estaba compuesta de caracteres purificados del pecado y de la injusticia:

1. Cristo murió para hacer esto posible (Efes. 5:2527). “a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga”.

(1) Limpiada por su sangre (1 Juan 1:7).

2. La obediencia al evangelio adjudica y aplica la potencia purificadora de la sangre de Cristo a los hombres (Rom. 6:17,18; Efes. 5:26; 1 Cor. 6:9-11; 1 Pedro 1:22,23).

II. Esta relación impone la separación del mundo y una vida de pureza y santidad:

1. Estad separados: no toquéis ninguna cosa inmunda; practicad la santidad perfecta (2 Cor. 6:14; 7:1).

2. No os conforméis a este mundo (Rom. 12:1,2).

3. Que el pecado ya no tenga dominio sobre vosotros (Rom. 6:12-14).

4. Hay que descontinuar las antiguas prácticas y andar como nuevas criaturas (Col. 3:1-4).

5. La religión pura demanda: “guardarse sin mancha del mundo” (Sant. 1:27).

6. No se puede ser amigo de Dios y al mismo tiempo del mundo (1 Juan 2:15-17; Sant. 4:4).

7. Consumanos un pacto con Dios. La parte de Dios es

(1) que El “conoce a los que son suyos”, los reconoce como sus hijos.

(2) Nuestra parte es apartarnos de toda injusticia y ser “vasos para honra” (2 Tim. 2:19-22).

8. Andar en la luz, no en tinieblas.

(1) La iglesia es la luz del mundo (Mat. 5:14-16).

(2) El ojo maligno está lleno de tinieblas (Mat. 6:22-24;

(3) Ninguna participación debemos tener con las tinieblas (Efes. 5:7-13);

(4) “Andad en luz, como El está en luz (1 Juan 1:7).

9. Las obligaciones primarias que conciernen a cada uno de nosotros:

(1) 1 Timoteo 5:22: “Consérvate en limpieza”.

(2) Hechos 20:28: “Velad por vosotros”.

III. Si la iglesia deja que el pecado quede sin castigo o corrección equivale a condonarlo y a abrazarlo, y esto eventualmente corromperá de tal modo la iglesia que la hará perder la aprobación o reconocimiento divino.

1. 1 Cor. 5:1-13. “Un poco de levadura leuda toda la masa”. “No os juntéis” con un hermano que persiste en el pecado. “Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros”.

2. Los santos no deben manchar sus vestiduras. Vestidos de lino fino representan la justicia (Apoc. 19:6-8; 3:4,5)

3. Los candeleros representan la identidad (Apoc. 1:20) y pueden ser removidos de su sitio a menos que hubiere arrepentimiento (Apoc. 2:5).

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OTROS

Enseñando conforme a la Escritura

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I. Perseverando fieles en la doctrina de los apóstoles (Hech. 2:42).

1. Recibida de Cristo (Gál. 1:11,12; Juan 17:8).

2. La iglesia enseñada a guardar los mandamientos de Cristo dados a los apóstoles (Mat. 28:18-20; Hech. 2:42; 1 Cor. 11:23).

3. Estos mandamientos dados para guiar a la iglesia (Fil. 4:9; 1 Tim. 3:15; 1 Cor. 2:10-16; 4:15-17; Judas 17-21).

4. Menospreciar y rechazar la enseñanza apostólica es rechazar a Dios, a Cristo y al Espíritu Santo (1 Juan 4:6; Luc. 10:16; 1 Tes. 4:8).

5. Ir más allá de lo que está escrito es manifestación de desobediencia (1 Cor. 4:6; 2 Juan 9-11).

II. La actitud de la iglesia hacia las doctrinas y mandamientos de hombres:

1. Probar todas las cosas (1 Tes. 5:21,22).

2. Con inteligencia y discernimiento aprobar las cosas que son excelentes (Fil. 1:9,10).

3. Permaneced en la palabra fiel, hablar las cosas que estén de acuerdo con la sana doctrina y reprobar a los falsos maestros (Tito 1:9; 2:1).

4. No ser llevados ya por todo viento de doctrina (Efes. 4:14).

5. No creer a todo espíritu: probarlos para distinguir entre el espíritu de la verdad y el espíritu del error (1 Juan 4:1-6).

6. No ser llevados por enseñanza extraña: comed del altar de la verdad (Heb. 13:9-19).

7. Tened cuidado de no ser contaminados con las doctrinas de los hombres (Col. 2:8).

8. Tened cuidado: no sea que siendo llevados por el error de los malvados podáis caer (2 Pedro 3:17,18). 9. Hablad sólo las cosas recibidas de Dios (Hech. 4:19,20).

III. La actitud de la iglesia hacia los falsos maestros:

1. Tened cuidado de la levadura de los fariseos y saduceos (Mat. 16:7-12).

2. Impedid toda ocasión de oír falsos apóstoles u obreros mentirosos (2 Cor. 11:12-15).

3. Ninguna comunión ni ayuda de ninguna clase debe darse a aquellos que no andan de acuerdo con la enseñanza apostólica (2 Tes. 3:6,14,15).

4. Rehusar la compañía de todo hombre faccioso después de habérsele amonestado una y dos veces (Tito 3:9-11).

5. Señalar y apartarse de aquellos que causan división, en contra de la enseñanza de los apóstoles (Rom. 16:17,18).

6. No recibir falsos maestros en nuestros hogares; no saludarlos, no sea que nos convirtamos en aparceros con ellos en sus malas obras (2 Juan 7-11).

IV. El desastre por dejar que se enseñen falsas doctrinas en la iglesia:

1. “Un poco de levadura leuda toda la masa” (Gál. 5:9).

2. La advertencia de Cristo a la iglesia de Pérgamo (Apoc. 2:14-17).

3. Los obispos o ancianos son responsables de proteger a la iglesia de la venenosa y destructiva influencia de las falsas doctrinas (Hech. 20:27-32).

Preguntas

1. ¿De quién recibieron Pablo y los demás apóstoles su doctrina?

2. ¿Por qué fueron dados los mandamientos de Cristo? ¿Qué sucedería si fueran desobedecidos?

3. ¿Cómo deben ser tratadas las doctrinas de los hombres?

4. ¿Cómo debe actuar la iglesia hacia los hombres facciosos?

5. ¿Cómo debe reaccionar la iglesia hacia las falsas enseñanzas?

6. ¿En qué debe permanecer la iglesia?

7. ¿De qué amonestó el Señor Jesús a sus discípulos continuamente?

8. ¿Cómo afectaría la falsa enseñanza, si se tolerara, a la iglesia?

9. ¿Cómo advirtió Jesús a la iglesia de Pérgamo contra las malas doctrinas?

10. ¿Quiénes son responsables de proteger a la iglesia contra las falsas doctrinas?

OTROS

Enseñanza escritural

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Introducción.

A fin de mantener su identidad con la iglesia establecida por Cristo, controlada por su autoridad y descrita en el Nuevo Testamento, la iglesia en la actualidad debe ser escritural en su enseñanza.

I. Restricciones sobre lo que puede enseñarse:

1. Cristo limitó su enseñanza a las “palabras recibidas del Padre” (Juan 8:26,28,38; 17:8).

2. El Espíritu Santo no habló de sí mismo (Juan 16:13).

3. Los apóstoles hablaron únicamente de lo que les había sido revelado (2 Pedro 1:16-21; Gál. 1:6-12).

4. La iglesia en el día de hoy debe limitar su enseñanza, por lo tanto, a la revelación de Cristo por sus apóstoles (2 Juan 9-11; Apoc. 22:18,19).

II. La enseñanza de Cristo y los apóstoles, el único y suficiente credo de la iglesia del Nuevo Testamento:

1. La justicia de Dios completamente revelada en ella (Rom. 4:16,17).

2. Prepara para toda buena obra (2 Tim. 3:14,17).

3. Contiene toda la verdad (Juan 16:13).

4. Proporciona todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad (2 Pedro 1:3,4).

5. La fe una vez por todas entregada a los santos (Judas 3).

6. Una fe (Efes. 4:5).

7. “Habléis todos una misma cosa” (1 Cor. 1:10).

III. Objeciones a los credos humanos:

1. Hechos por los hombres, luego son falibles e imperfectos.

2. No llenan las necesidades de la humanidad, por tanto, insuficientes.

3. Deben ser revisados con frecuencia, luego no tienen permanencia.

4. Ninguna autoridad que los sustente, luego, no se pueden sostener.

5. Conflicto y desacuerdo en cada uno: luego no son verdaderos.

6. En conflicto con la palabra de Dios: luego todos son falsos.

IV. La identidad de la iglesia probada por lo que enseña:

1. Al venir a ser miembro de la iglesia a que usted pertenece, ¿se le requirió que hiciera algo más de lo que se requirió de las gentes en los días del Nuevo Testamento? Compare sus experiencias con los casos de conversión registrados en el libro de Hechos. Los hombres del Pentecostés (Hech. 2:36,41); el eunuco (Hech. 8:12,34,38); Saulo (Hech. 9:8; 22:16); Cornelio (Hech. 10); Lidia y el carcelero (Hech. 16:14,15,30,34).

2. ¿Ha tratado la iglesia a la cual usted pertenece de excusarlo de hacer algo que es la voluntad de Dios que haga (Mat. 7:21; Juan 12:48)?

3. A fin de obtener la enseñanza religiosa a la cual usted obedece ahora, ¿puede usted simplemente señalar en el Nuevo Testamento su explicación, o necesita usted consultar algún credo humano?

4. ¿Está usted en libertad para creer y enseñar todo lo que el Nuevo Testamento dice, o ha aceptado usted como santas las doctrinas y mandamientos de hombres, la interpretación privada de las Escrituras o la teología humanamente autorizada de alguna iglesia?
5. ¿Puede usted depender de las enseñanzas del Nuevo Testamento para aprender cómo adorar y servir a Dios en la iglesia a la cual pertenece?

Conclusión:

La identidad de la iglesia puede ser fácilmente destruida corrompiendo su enseñanza, su adoración, o llevando un nombre no-escritural.

Preguntas

1. ¿Qué clase de enseñanza establecerá la identidad de la iglesia?

2. ¿Cómo limitó Cristo su enseñanza?

3. ¿Cómo habló el Espíritu Santo?

4. ¿Cómo fueron los apóstoles limitados en su enseñanza? ¿Qué aconteció a los que traspasaron el mandamiento?

5. Diga lo que sepa sobre la suficiencia de las Sagradas Escrituras.

6. Señale las flaquezas de los credos humanos.

7. ¿Qué libro del Nuevo Testamento señala cómo fue ejecutado el plan de salvación? Señale algunos casos de conversión.

8. Armonice los casos de conversión registrados. Demuestre cómo todos cumplieron con las mismas condiciones de salvación.

9. ¿Cómo puede la identidad de la iglesia ser destruida por su enseñanza?

10. ¿Cómo afecta el nombre de la iglesia a su identidad?

OTROS

Un culto escritural

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I. El día del Señor (Apoc. 1:10).

1. ¿El sábado? No.

(a) El sábado fue dado a los judíos a causa de su liberación de Egipto (Deut. 5:15).

(b) Dios dijo que cesaría (Oseas 2:11).

(c) Pablo dijo que había cesado con la crucifixión de Cristo juntamente con la ley que fue enclavada en la cruz (Col. 2:13-17).

2. El primer día de la semana es el día del Señor.

(a) El día de la resurrección (Juan 20:1,8; Luc. 24:1,7).

(b) Jesús se reunió con sus discípulos en este día (Juan 20:19,26).

(c) La iglesia fue establecida y el Espíritu vino en ese día (Hech. 2:1-4).

(d) Las iglesias del Nuevo Testamento siempre se reunieron para adorar a Dios en ese día (Hech. 20:7), para partir el pan (1 Cor. 16:1,2) y para contribuir de sus bienes para el tesoro común.

II. El espíritu de su culto:

1. Debe ser en espíritu (Juan 4:24).

2. Adorad con gracia en vuestros corazones (Col. 3:16).

3. Haciendo melodía en vuestros corazones. Nuestros corazones deben acompañar el canto de nuestras voces (Efes. 5:19).

4. Orando y cantando con el espíritu y la inteligencia (1 Cor. 14:15).

5. Nuestros corazones deben estar en nuestra adoración (Mat. 15:7,9).

6. Los corintios, a causa de su división, carnalidad y frivolidad, no pudieron adorar a Dios con su corazón y fueron condenados por Pablo (1 Cor. 11:17,34).

III. Las partes componentes del culto, conforme al plan del Nuevo Testamento:

1. La cena del Señor en el primer día de la semana (Hech. 20:7). Se reunieron para observarla (1 Cor. 11:2326). Recibieron instrucciones de Cristo por medio de Pablo para hacerlo así.

2. Canto (Col. 3:16; Efes. 5:19). Esta es la única música que se considera en el plan del Nuevo Testamento.

3. La oración (Hech. 2:42; 1 Tim. 2:1,8).

4. Comunión, contribuyendo para el tesoro conforme Dios les prospera (1 Cor. 16. 16:1,2; Hech. 2.42).

5. Predicando y enseñando la palabra de Dios (Hech. 20:7; 2:42).

IV. Continuaron firmes en este culto (Hech 2:42):

1. Los cristianos son amonestados a no dejar de reunirse en las asambleas de los santos (Heb. 10:25).

Conclusión:

La corrupción de este plan de adoración por el cambio del día, el espíritu, las partes componentes del culto que las Escrituras señalan, significa la destrucción de la identidad de la iglesia como iglesia de Dios. El resultado de hacer esto es la pérdida del reconocimiento divino (2 Juan 9). “Cualquier que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios”. Preguntas

1. ¿Cuál es el día principal en el Nuevo Testamento?

2. ¿Por qué fue dado el sábado? ¿Por cuánto tiempo estuvo en vigor?

3. Nombre algunos eventos sobresalientes del día del Señor.

4. ¿Cómo debe ser Dios adorado?

5. ¿Qué debe estar siempre presente en todo acto del culto?

6. Nombre las partes constituyentes del culto de la iglesia.

7. ¿Qué se dice de la primera iglesia (Hech. 2:42)?

8. ¿Cómo puede el culto venir a corromperse?

9. ¿Qué acontecería si se observara el sábado?

10. ¿Qué acontecería si el culto se caracterizara como culto voluntario?

OTROS

Un nombre escritural

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Introducción.

A fin de ser edificada de acuerdo con el patrón divino, la iglesia de Dios sobre la tierra debe ser llamada por un nombre designado por el Dios del cielo y que se encuentra en las páginas de su Palabra.

I. Por qué los nombres dados por los hombres son malos:

1. Son separatistas en carácter, pues han sido designados para nombrar a partidos peculiares, sectarios en sus propósitos y sus efectos, pues separan a creyentes unos de otros a causa del nombre peculiar que llevan cada uno y siendo antagónicos, por lo mismo al Espíritu de Cristo (Juan 17:20,21).

2. Son condenados en las Escrituras del Nuevo Testamento (1 Cor. 1:10-15).

3. Dados para honrar a alguna persona, tales como “luterano”, o para exaltar alguna ordenanza, como “bautista”, o para designar alguna manera especial del gobierno de la iglesia, como “metodista” o “presbiteriano”; robando de esta manera el honor que pertenece a Cristo.

4. Actúan como piedras de tropiezo para los pecadores, confundiéndoles y creando la impresión que Dios tiene muchas iglesias y que cualquier cosa es correcta si es hecha en el nombre de Cristo y, si cualquier cosa está bien, luego nada está bien.

II. ¿Cuál fue el nombre dado por Dios que se usó en los días del Nuevo Testamento?

1. Un nombre nuevo para designar al pueblo de Dios, dado por la autoridad divina (Isa. 62:2).

(1) Para ser llevado por Pablo (Hech. 9:15).

(2) No sería dado hasta que los gentiles hubiesen visto la justicia de Dios (Isa. 62:2).

(3) Cumplido en Antioquía de Siria (Hech. 11:26).

(a) “Fueron llamados” — “Chrematidzo” significa hablar como un oráculo, ser advertidos divinamente, ser llamados o nombrados por un origen divino. Por lo tanto, este nombre no fue dado a los discípulos como un oprobio.

(b) El nombre de Dios llamado sobre los gentiles (Hech. 15:17).

2. Aceptado por Pablo (Hech. 26:28,29).

3. Glorificad a Dios en este nombre (1 Pedro 4:1416). Un nombre digno (Sant. 2:7).

4. Los nombres empleados a la iglesia, en general: la iglesia de Dios (1 Cor 1:2). Iglesias de Cristo (Rom. 16:16).

(1) En sus diferentes fases es llamada:

(a) reino de Dios (Mat. 13:31,33,44,45).

(b) cuerpo de Cristo (Efes. 1:22,23; Col. 1:18).

(c) casa de Dios (1 Tim. 3:15, 16).

5. Nombres aplicados a los miembros individualmente:

(1) Cristianos (Hech. 11:26).

(2) Santos (Fil. 4:21).

(3) Discípulos (Hech. 16:1; 20:7).

(4) Hermanos (Col 1:2). Estos nombres son individuales y nunca se aplican en la Escritura a la iglesia. Por lo tanto, la iglesia no puede, escrituralmente, ser llamada “La Iglesia Cristiana”.

III. Por qué sólo el nombre que Dios ha dado debe usarse.

1. La iglesia es la esposa de Cristo y debe llevar su nombre (2 Cor. 11:2).

2. La iglesia es la familia de Dios y debe llevar su nombre (1 Tim. 3:15; Efes. 3:14,15).

3. Todo lo que hagamos debe ser hecho en el nombre de Cristo (Col. 3:17).

4. Es este el único nombre en el cual puede haber unidad. Entre los nombres inventados por los hombres la afirmación de que un nombre es tan bueno como otro
cualquiera, es cierto, pero no hay otro nombre tan grande como el nombre de Cristo (Efes. 1:20,21; Fil. 2:9,11).

5. La súplica de todos los líderes religiosos. Lutero: No os hagáis llamar luteranos. Wesley: Quería que por Dios todos los nombres partidarios fuesen olvidados. Campbell: Abandonad todos los nombres partidarios y llevad el nombre cristiano.

6. Es este el único nombre en que los hombres pueden ser salvos (Hech. 4:11,12).

7. Al nombre de Cristo toda rodilla debe doblarse (Fil. 2:9,11).

Conclusión:

Quienquiera que desee complacer al Señor no debe llevar un nombre desconocido para la palabra de Dios o pertenecer a una iglesia cuyo nombre no se encuentra en la Biblia.

Preguntas

1. ¿Cómo puede la iglesia identificarse por nombre?

2. Dé algunas razones de por qué los nombres dados por los hombres son pecaminosos.

3. ¿Cómo menoscaban los nombres humanos los “derechos divinos”?

4. Describa el nombre dado por Dios como fue profetizado por Isaías.

5. ¿Cuándo y dónde fue esta predicción cumplida?

6. ¿Quién iba a llevar el nombre de Cristo?

7. ¿Por qué escritores sagrados fue este nombre confirmado?

8. ¿Por qué debe el nombre “cristiano” ser llevado por los discípulos de Cristo?

9. Dé algunas razones por qué debe llevarse el nombre de Cristo.

10. Demuestre cómo el nombre de Cristo está sobre todo nombre.

OTROS

La identidad de la iglesia

Introducción.

La iglesia de Cristo no es únicamente singular en el hecho de su unidad sino también en su distinción y separación de cualquier institución sobre la tierra.

Construida sobre un patrón divino el cual no debe ser adulterado, no es humana en ninguna de sus características sino que está separada del mundo y de todas las organizaciones humanas en nombre, culto, doctrina, trabajo, y organización.

La adopción de nombres humanos, credos, prácticas u organización harían de la iglesia una denominación y traer sobre los que participarán en ello la reprobación de Dios. Es la obligación del cristiano mantener y preservar el carácter separado y distinto de la iglesia de Dios no sólo en mantenerse aparte de las instituciones de los hombres, sino también en proteger la pureza de su carácter de la contaminación con la impiedad y la mundanalidad.

I. Edificar conforme al modelo (Heb. 8:5).

1. Somos nosotros constructores juntamente con Dios (1 Cor. 3:8,9).

2. Debemos seguir el diseño de Dios, el patrón que ha sido revelado:

(1) Las enseñanzas de Cristo y sus apóstoles (Mat. 28:18-20). Las cosas que recibimos para ser nuestra guía (Fil. 4:9).

(2) Los ejemplos de las iglesias en los días del Nuevo Testamento (1 Tes. 1:6,9).

3. Dios se rehusará a reconocer las cosas hechas por planes humanos (Mat. 15:13; 7:21-23; Sal. 127:1).

II. Midiendo la iglesia con normas humanas:

1. Varias razones se ofrecen para justificar la existencia de esfuerzos sectarios en la religión: “haciendo algún bien”; “hay buena gente en ellas”; “enseñan algo de la verdad”; “asociación agradable”, etc. Todo esto puede decirse de todas las organizaciones fraternales y de otras muchas instituciones humanas.

2. Tales pretensiones al reconocimiento divino son:

(1) Deshonrosas para Dios. Reducen la voluntad de Dios a un nivel humano (Isa. 55:8,9).

(2) Irrespetuosas hacia la palabra de Dios. No hay justificación en enseñar parte de la verdad y no aceptar la otra parte.

(3) Engañosas para los hombres no preparados, tratando de satisfacerles con los esfuerzos no escriturales que Dios no reconoce.

III. La iglesia medida con la norma divina:

1. La palabra de Dios es la caña de medir (Apoc. 11:1). Con ella será medido el templo. Cuando la palabra de Dios es la guía, la casa está edificada sobre la roca y se mantendrá. (Mat. 7:14-27). Nuestros esfuerzos serán juzgados por la palabra de Dios revelada por Cristo (Juan 12:47-49).

2. Compare la iglesia a la cual usted pertenece con la iglesia descrita en el Nuevo Testamento, en los siguientes puntos:

(1) Nombre. ¿Puede usted encontrar al nombre que lleva en el Nuevo Testamento?

(2) Culto. ¿Está usted siguiendo las doctrinas de los hombres? (Mat. 15:7,9).

(3) Doctrina. ¿Enseña usted únicamente lo que Cristo y los apóstoles enseñaron? (Gál. 1:6-11).

(4) Organización. ¿Está usted tratando de servir a Cristo por medio de organizaciones humanas?

(5) Misión. ¿Está limitada la obra de la iglesia a su misión divina?

(6) Carácter. ¿Demanda la iglesia pureza de vida y de carácter?

IV. Perdiendo el reconocimiento divino:

1. La iglesia es la casa o familia de Dios: un pueblo apartado para la posesión única de Dios (1 Pedro 2:5-9).

2. Peculiaridad y singularidad deben ser mantenidas, a fin de ser reconocidas y aprobadas por el Señor (Tito 2:1114).

3. Como buenos soldados, no deben comprometerse en los asuntos de este mundo (2 Tim. 2:4). La iglesia no debe estar sujeta a propósitos políticos, económicos o sociales.

4. Corromper el plan de Dios en cualquier punto, es perder la identidad.

(1) El ejemplo de la iglesia de Efeso (Apoc. 1:20).

El candelero representa la identidad de la iglesia. El reconocimiento divino a punto de ser retirado.
5. El no estar identificado con el Señor y con su pueblo es fatal en el día postrero (Mat. 7:22,23).

Conclusión:

Debemos luchar legalmente si hemos de recibir una corona (2 Tim. 2:5). Hagamos, entonces, la obra del Señor conforme a su voluntad.

Preguntas

1. ¿Cómo debe ser edificada la iglesia?

2. Al identificar la iglesia, ¿qué patrón de enseñanza, autoridad y ejemplos debe seguirse?

3. Cite algunas razones falaces que se dan para justificar la existencia de las denominaciones.

4. Ahora, demuestre cómo tales pretensiones son deshonrosas e irrespetuosas para la palabra de Dios y extravían a los indoctos.

5. ¿Cuál es la norma divina para medir?

6. ¿En qué cosas debe uno comparar la iglesia a la cual pertenece a fin de estar seguro de encontrar la iglesia verdadera?

7. ¿Qué cosa es la iglesia?

8. ¿Qué debe conservarse para retener la peculiaridad del pueblo de Dios, la iglesia?

9. ¿Cuál debe ser la actitud de los cristianos hacia los compromisos mundanos?

10. Señale algunas maneras de perder toda pretensión para identificarse como iglesia del Nuevo Testamento.

LOS SALMOS

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LOS JUSTOS Y LOS MALVADOS CONTRASTADOS

Salmos 1: 1

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,Ni estuvo en camino de pecadores,Ni en silla de escarnecedores se ha sentado“.

La palabra “bendito” puede leerse como “feliz”; y las tres palabras que se refieren a los injustos son sinónimos, todos ellos con el mismo significado básico, es decir, las personas que no aman y sirven a Dios.

Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, la Santa Biblia reconoce solo dos clases de personas: las mismas dos clases que se identifican en este versículo, es decir, los siervos de Dios y los enemigos de Dios.

En el Nuevo Testamento, especialmente esta doble clasificación de toda la humanidad aparece muchas veces, como en las ovejas y las cabras, las vírgenes sabias y necias, los constructores sobre la roca y los constructores sobre la arena, el siervo fiel y el siervo malo. , los de la derecha y los de la izquierda, el trigo y la cizaña, el trigo y la paja, hacedores de bienes y hacedores del mal, el árbol fructífero y el árbol infructuoso, etc.

Sólo en la parábola del sembrador de Jesús aparecen varias clases del suelo estéril, pero incluso allí las dos simples divisiones de los oyentes infructuosos y fructíferos de la Palabra de Dios son claramente visibles.

Observe también que el hombre feliz se describe negativamente como alguien que no hace ciertas cosas. Nada podría estar más lejos de la verdad de Dios que la noción de que solo las declaraciones positivas son suficientes. Incluso en el Sermón del Monte de Jesús, no hay nada menos que diez mandamientos negativos solo en Mateo 6. Sin ninguna duda, servir a Dios se identifica eternamente con no hacer muchas cosas.

Otra revelación interesante de este versículo es la característica de la iniquidad de que es capaz de ejercer un poder cada vez más fuerte sobre cualquier persona que consienta la menor tolerancia de ella. Caminar en el consejo de los malvados es pronto seguido por interponerse en el camino de los pecadores, y eso lleva a sentarse en el asiento de los burladores.

Alexander Pope en su Ensayo sobre el hombre, línea 217, describió así esta característica del mal:

“El vicio es un monstruo de tan horrible semblante, que basta con verlo para que lo aborrezcamos. Pero, viéndolo a menudo y familiarizándonos con su rostro, primero lo toleramos, después lo compadecemos y finalmente lo abrazamos”.

Verso 2
Sino que en la ley de Jehová está su delicia,Y en su ley medita de día y de noche.“.

En último análisis, es lo que los hombres desean en sus corazones lo que determina el destino. “Como un hombre piensa en su corazón, así es él” (Proverbios 23: 7).

Los hombres que realmente no desean la gloria de Dios y el triunfo final de la verdad y la rectitud, por supuesto, nunca alcanzarán ningún estado de ser aceptables por Dios.

“Medita día y noche …” Esta marca de cualquier sirviente de Dios es precisamente la razón por la cual es tan difícil para los hombres ser salvados, y la razón principal por la cual la mayoría de la humanidad, como Nuestro Señor declaró, nunca entrará en el puerta angosta, ni viajará por el camino angosto, sino que recorrerá el camino ancho hacia la destrucción (Mateo 7: 13-14).

¿Cómo puede cualquier persona meditar sobre la palabra de Dios “día y noche”? Es una imposibilidad manifiesta para alguien que pasa cinco veces más tiempo cada día leyendo el periódico actual mientras pasa leyendo la Biblia, que pasa diez veces más tiempo viendo competiciones deportivas en televisión que en la adoración a Dios, o quién piensa en cosas mundanas y temporales quince horas al día y piensa en Dios y las cosas espirituales en menos de diez minutos al día, para seguir el patrón que se ve aquí.

Satanás está haciendo tanto ruido con todos sus dispositivos desplegados en todas las direcciones, gritando y gritando por nuestra atención, que se vuelve cada vez más difícil enfocar nuestras mentes en el Creador y nuestra obligación de amarlo y servirlo.

Verso 3
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;Y todo lo que hace, prosperará.“.

Las tres primeras líneas aquí son un símil que compara a una persona justa con un árbol frutal plantado favorablemente, el alimento constante es suministrado por las corrientes de agua; y así como el secado de esas corrientes destruiría cualquier árbol, la lección para los hombres es que cualquier cese de la lectura, el oído y la meditación en la Palabra de Dios disminuirá o destruirá la fecundidad cristiana.

Aquí radica la absoluta necesidad de asistir al culto público regular por parte de cualquier persona que desee el último galardón: “¡Bien hecho, buen siervo y fiel”!

“Todo lo que él haga prosperará”. Ha sido cierto en todas las épocas y es cierto hoy que la honestidad, la sobriedad, la virtud, la diligencia, la veracidad y la fidelidad son cualidades humanas ansiosamente buscadas y recompensadas en los negocios del mundo, que son casi exclusivamente los rasgos del pueblo de Dios; y aunque ciertamente debe haber excepciones a esta regla general, es sin embargo la verdad.

Verso 4
No así los malos,Que son como el tamo que arrebata el viento“.

El símil de la paja se encuentra a menudo en la Biblia y se extrae del viejo método de trillar el grano, la paja que no tiene valor fue arrastrada por el viento o quemada. El uso de esta misma figura en el Nuevo Testamento comienza con la declaración de Juan el Bautista con respecto a Jesucristo, que dice: “Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará” (Mateo 3:12).

Verso 5

“Los impíos no se pararán”. No solo los malvados serán incapaces de permanecer en el juicio del Último Día, sino que también serán incapaces de mantenerse como miembros estables de los hijos creyentes de Dios a través de Cristo. Aquí está la explicación de por qué tantos se apartan de su fe y “abandonan” las congregaciones establecidas de los fieles.

Verso 6
Porque Jehová conoce el camino de los justos;Mas la senda de los malos perecerá“.

Aquí no se afirma que los malvados no prosperarán, porque es una triste verdad que a menudo prosperen; pero su destrucción total final está certificada en cada página de la Biblia.

Llegará un momento en que Dios con justa ira se levantará y expulsará al mal de su universo; y todos los que se han entregado a la iniquidad participarán de la destrucción que caracterizará a ese Día.

OTROS

La unidad, una obligación individual

La FELICIDAD no es un punto de llegada,sino un VIAJE (1)

I. Esforzándose para mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz: (Efes. 4:3).

El esfuerzo demanda lucha positiva de parte de cada cristiano para contribuir hacia la unidad. La paz es un requisito esencial de la unidad. No obstante, la paz no debe comprarse sacrificando o comprometiendo la verdad con el pecado. (Mat. 10:34).

II. La importancia de la unidad se ve en lo que depende de ella:

1. Un llamamiento pleno y libre para la unidad no puede hacerse al mundo denominacional cuando la división existe dentro de la iglesia. Entonces, la consecuencia de nuestro llamamiento a la unidad depende de nuestro mantenimiento de la unidad.

2. La fuerza e influencia de la iglesia contra las falsas doctrinas y el pecado se destruye por la falta de paz y unidad en la iglesia.

3. El cumplimiento exitoso de la misión de la iglesia depende en gran parte de la cooperación. La división hace la cooperación imposible y roba a la iglesia de la fuerza necesaria para cumplir su misión.

4. Más aun: la aceptación del culto cristiano depende de que los miembros de la iglesia mantengan la actitud correcta los unos para los otros.

III. Cosas que destruyen la unidad en la iglesia:

1. Egoísmo (Fil. 2:3-5). Esta actitud acusa una falta de amor por Cristo y su causa; un deseo impío de hacer nuestra voluntad; una falta de reconocer los derechos de los demás.

2. Enseñanza especulativa y caprichosa (Tito 2:7; 3:9-11; 2 Tim. 2:14,23,24; 2 Pedro 1:16-2:2).

3. Lenguas sin control (Sant. 3:5-12).

4. Puntillosidad o propensión a la ira. El amor no permitirá una disposición como esta. (1 Cor. 13:5).

IV. Medios para promover la unidad:

1. Generosidad, abnegación, voluntad de aceptar la responsabilidad en asuntos de juicio (Fil. 2:3-5; Rom. 12: 35, 16, 19).

2. Unidad en la fe y la enseñanza. “Habléis todos una misma cosa” (1 Cor. 1:10).

3. Estar en paz con todos los hombres en todo lo que sea posible (Rom. 12:18-21). Rehusar a compartir los agravios de otros.

4. Las características de amor vigorizarán la unidad (1 Cor. 13:4-7).

5. Un genuino amor hacia Cristo y su iglesia; impidiendo la división en el cuerpo de Cristo (1 Cor. 1:10). “Que no haya divisiones entre vosotros”.

Conclusión:

Para preservar y promover la unidad: practíquese lo que enseña 1 Cor. 1:10:

1. Hablar las mismas cosas.

2. No permitir divisiones “entre vosotros”.

3. Estar perfectamente unidos en la misma mente y parecer.

Preguntas

1. Defina la palabra “esfuerzo”. ¿Que deben hacer todos los cristianos? 2

. ¿Cuál es el precio que se paga algunas veces por la paz? 3

. ¿Cómo estorba la división “interior” al llamamiento de la iglesia a la unidad?

4. ¿Cómo estorba la división a la cooperación de los miembros?

5. ¿Cuál debe ser la actitud de los miembros de la iglesia hacia cada uno si el culto ha de ser aceptable?

6. Mencione algunas cosas que destruyen la unidad de la iglesia.

7. ¿Cómo puede ser promovida la unidad?

8. Dése un sumario de la lección.

9. ¿Cómo puede la cooperación individual promover la unidad de la iglesia?

10. ¿Cuáles son las tres reglas de 1 Cor. 1:10 para la promoción y la preservación de la unidad?

OTROS

El plan de Dios para la unidad

Os+ruego+pues,+hermanos,+por+el+nombre+de+nuestro+Señor+Jesucristo,+que+habléis+todos+una+misma+cosa,+y+que+no+haya+entre+vosotros+disensiones,+antes+seáis+perfectamente+unidos+en+una

I. “Para que ellos sean uno en nosotros” (Juan 17:20,21).

Los creyentes deben estar unidos en Cristo. Cualquier intento de obtener la unidad fuera de la iglesia, es un fracaso.

II. “Habléis todos una misma cosa” (1 Cor 1:10).

1. La palabra de Dios es la única base de la unidad. La unidad sobre cualesquiera otra base que no sea la verdad es un fracaso.

2. El reconocimiento de la autoridad correcta en los asuntos religiosos es una necesidad. Las enseñanzas de Cristo y sus apóstoles constituyen la norma para pronunciar el juicio de autoridad (Gál. 1:6,10).

III. La norma divina de la unidad (Efes. 4:4,6).

1. Un Dios: unidad en el culto.

2. Un Señor Jesucristo: unidad en la autoridad.

3. Una fe: unidad en el mensaje.

4. Un bautismo: unidad en la práctica.

5. Un cuerpo: unidad en la organización.

6. Una esperanza: unidad en el deseo.

7. Un Espíritu: unidad en la vida. Estas siete unidades constituyen la única base sobre la cual la unidad es posible desde el punto de vista humano así como también la única base sobre la cual es aceptable a Dios desde el punto de vista divino.

IV. Adulteraciones denominacionales del plan divino:

1. El denominacionalismo en la hora actual ilustra la primera corrupción. Se describe como el llamamiento a la unión espiritual en una división orgánica. Basado todo en conclusiones absurdas de que “una iglesia es tan buena como otra cualquiera”, “ellas son caminos diferentes que conducen al mismo lugar”, o “todos estamos tratando de llegar al mismo sitio”, etc. Todas estas afirmaciones son maliciosas e ilógicas y, además, el plan que sugieren está en desacuerdo directo con el plan de Dios.

Hágase una comparación de este plan con el que se ha mencionado antes.

(1) Este plan está basado sobre las condiciones esenciales siguientes:

(a) un Dios;

(b) un Cristo;

(c) un Espíritu;

(d) una esperanza.

(2) Pero rechaza otras condiciones esenciales en el plan divino, a saber:

(a) Una fe (no cualquiera fe).

(b) Un bautismo (no tres modos).

(c) Un cuerpo (no 200 iglesias).

Nadie tiene más derecho para anular el plan de Dios para la unidad sobre la fe y el bautismo o la organización, que adorar a más de un Dios. Todos estos son elementos esenciales del plan divino.

2. Otro plan ofrecido por las denominaciones se describe así: “unión orgánica y división espiritual”.

Este plan va un paso más adelante del que hemos citado más arriba y concede que debe haber una iglesia solamente, pero insistiendo, sin embargo, que la libertad de creencia y práctica debe permitirse. El alcance de este segundo plan queda ilustrado por los “avivamiento de unión”.

Tales avivamientos entre ellos mismos admiten que los nombres denominacionales, credos, organizaciones, doctrinas y prácticas, de hecho estorban la salvación de las almas.

Todos estos razonamientos provisionalmente están descontinuados durante el “avivamiento de unión” con el fin de alcanzar a mayor número de gentes. Esto debería hacerse permanente y cuando todas esas características facciosas hayan sido olvidadas y la divina plataforma para la unidad se haya adoptado Dios será complacido y muchas almas más serán salvas por la verdad.

Preguntas

1. ¿Cuál fue la oración de Cristo por su pueblo? ¿Por todos?

2. ¿Qué deben hablar todos y cuál es la norma?

3. Señale el plan divino de la unidad y memorice las “siete unidades”.

4. ¿Cómo adulteran las denominaciones el plan divino?

(1) Señale ejemplos específicos.

(2) En su celo, ¿cuál es la base de la unidad? ¿cuales sus cuatro puntos esenciales?

(3) ¿Cuáles tres puntos esenciales omiten?

5. ¿Qué hay de erróneo en la idea de una “unión orgánica y división espiritual”?

6. ¿De qué manera muestran los “Avivamientos de unión” que el denominacionalismo es un grave error?

7. ¿Qué se hace un lado siempre en los “avivamientos de unión?”

OTROS

El pecado de la división

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I. Dios aborrece a quien la causa:

Prov. 6:19. “El testigo falso que habla mentira, y el que siembra la discordia entre los hermanos”.

II. Las facciones y sectas clasificadas como obras de la carne:

1. Gál. 5:19-20. “Y manifiestas son las obras de la carne que son: enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones herejías”.

2. Rom. 2:8. “Pero ira y enojo a los que son facciosos y no obedecen a la verdad”.

3. Sant. 3:13, 18. Los celos y contenciones pertenecen a la sabiduría terrenal y son seguidas de toda obra perversa.

4. 2 Pedro 2:1,2. Los falsos maestros con sus herejías destructivas traen una rápida destrucción y son causa de que la verdad sea blasfemada.

5. 1 Cor. 11:17,18, “no os congregáis para lo mejor sino para lo peor … porque cuando os reunís como iglesia hay entre vosotros divisiones”.

III. La iglesia instruida para “marcar” y “evitar” a los que causan división:

1. Rom. 16:17,18. Apartarse de ellos, porque ellos no sirven al Señor Jesucristo.

2. 2 Juan 9-11. Saludar y recibir a una persona así, es compartir de sus malas obras.

3. Tito 3:10,11. Primero amonestar, luego rehusar el compañerismo.

IV. La división destruye y derrota el propósito de la iglesia:

1. Luc. 11:17. Dividida contra sí misma (como el denominacionalismo presenta a la iglesia) no puede permanecer.

2. Heb. 12:28. La iglesia de Cristo es un reino que no puede ser removido.

V. La unidad y las obligaciones individuales del Cristiano:

1. Efes. 4:3. Dad importancia y guardad la unidad de Espíritu.

2. Fil. 2:3. No haciendo nada faccioso.

VI. Cómo se puede evitar la división:

1. Tito 2:7. Por la sana doctrina y una conducta limpia.

2. Tito 1:9. Por ser los ancianos retenedores de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, exhortando con doctrina pura y convenciendo a los que contradicen.

3. Tito 3:9,11. Por evitar cuestiones necias y desechando a los que causen divisiones.

4. 2 Tim. 2:14-18. Por usar bien la palabra de Dios, rehusando contender sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, y evitando profanas y vanas palabrerías.

5. 2 Tim. 2:23-25. Por rehusar cuestiones necias e insensatas, pero tratando con mansedumbre y resignación con todos.

6. 1 Pedro 2:4,7,11. Por mostrar el amor y la hospitalidad hacia todos, pero hablando como hablan las palabras de Dios.

7. 2 Pedro 1:16 al 2:2. Por rehusar enseñar las “profecías” que vienen de la mente humana.

8. 1 Cor. 1:1-10. Por limitarnos a la enseñanza de las materias de la fe para poder hablar todos la misma cosa.

Preguntas

1. ¿Cuál es la actitud de Dios ante la discordia?

2. ¿En qué catálogo de pecados están clasificadas las divisiones y facciones?

3. ¿Cómo deben ser tratados los que hacen división?

4. ¿Qué acontecerá si son animados en ese trabajo? (2 Juan 8-11).

5. ¿Cómo describe el Señor Jesús los males efectos de la división?

6. ¿Hasta qué punto está obligado uno a guardar la unidad del Espíritu?

7. ¿Cómo podrá la sana palabra crear la unidad?

8. ¿Cómo deben ser tratadas las cuestiones necias?

9. ¿En qué forma promueve la división las interpretaciones privadas?

10. ¿Cómo mantendrá la unidad el “hablar las mismas cosas”?